191. El despertar (TF)
Henrietta despertó sintiendo una extraña calidez en su cuerpo, envuelta en sábanas blancas que parecían acunarla. La luz del día se filtraba a través de las cortinas, golpeando sus párpados con un resplandor molesto que le arrancó un leve gemido. Entreabrió los ojos y parpadeó varias veces, intentando acostumbrarse a la claridad, mientras una punzada en la cabeza le recordaba la intensidad de la noche anterior. Un sabor amargo en su boca y una seda abrasadora parecían susurrarle que algo no est