132. La contemplación (T2)
Herseis esperaba a Helios con emoción, dicha y felicidad. Su mente, para molestarla, de mal recuerdo, como aquella vez cuando había esperado a Edán para darle noticia de que había sido escogido como empleado del banco Leona. Pero Helios era diferente; ese muchacho era un hombre inigualable y sin comparación. Aguardó, tal como aquella vez, y se quedó dormida. ¿Cuánto tiempo había pasado? Hasta sus sueños eran más coloridos, brillantes y emocionantes en los que Helios siempre estaba para ella. Ab