Mundo ficciónIniciar sesiónHacía un par de días que Emma comenzó a hacer de su vida una nueva rutina, lo necesitaba, le ayudaba a no pensar, no recordar y por consiguiente no desear aquello que ya no podía tener. El vacío en su pecho era tan grande que lo llenó con toneladas de trabajo, negociaciones, estudios y entrenamiento, no dormía más de cinco hora diarias, más de ese tiempo y las pesadillas comenzab







