Valentina
Me giré y me encontré con una mujer mayor, de mirada afilada pero sonrisa cálida. Su cabello gris caía en ondas suaves, perfectamente peinado, y sus ojos claros me evaluaban de pies a cabeza.
—Tía Giulia, —dijo Nicola con una voz relajada, mientras apretaba mi mano, como si buscara tranquilizarme.
Giulia se acercó, su vestido oscuro ondeando suavemente con cada movimiento. Había en su presencia algo que inspiraba respeto, como si fuera alguien acostumbrado a dominar cualquier lugar en