22. Solo compañeros
Ayse se sentó intentando mantener la calma y disimular su agitación, le sorprendió el sentirse tan turbada apenas con verlo, por ello creyó oportuno intentar disminuir su exposición tocando de inmediato el tema.
— Creo que convocaste este encuentro para hablar, ¿de qué se trata?
— ¿Por qué tan apresurada acaso debes volver a los brazos de tu prometido?
— No es de tu incumbencia, pero no, lo decía porque es la razón de estar aquí.
— Cenemos con calma, creo que has tenido un día agitado y te