39. Deseos primitivos
Emma
Estaba sola en la habitación, rodeada de silencio. Me había despedido de los demás con la excusa de que estaba cansada, pero la realidad es que estaba muy preocupada. Mis pensamientos me atormentaban y mis nervios estaban a mil.
'Bendecida por la diosa'. Susurré para mí misma.
¿Ese mensaje será del brujo que Ariel mencionó la última vez? ¿Se refiere a mí? Mi mente se llenó de dudas y temores. Gema y Miller estaban convencidos de que sí, pero yo no estaba tan segura. ¿Qué podría querer de