Estaba tranquila en el bosque, observando la naturaleza. Había días que echaba de menos el ajetreo de un pueblo o una ciudad pero en cambio había veces que... bueno, sólo quería dejar pasar el tiempo mientras admiraba toda la creación. De vez en cuando, acudía para encontrar la paz interior o reflexionar: hoy era uno de esos días.
Cuando era pequeña, en mi aquelarre me decían que era especial, que había sido bendecida por nuestra madre gracias a mi gran potencial mágico. ¿De dónde había salido?