Capítulo 40

Entramos en la habitación y me tumbé en la cama.

— Odio hablar en público, Jake. Es agotador.

Noté que Jake se tumbaba a mi lado.

— No es para tanto, cariño. Ya verás cómo con el tiempo, coges práctica.

— Lo dudo. Odio los nervios y todo lo relacionado con ello.

Jake me rodeó con su brazo y acercó nuestros cuerpos.

— Entonces siempre estaré ahí para ayudarte.

— Lo sé, lo sé. Eres todo un encanto.

— No te imaginas cuánto. Es sólo una pequeña parte de todo lo que puedo darte.

Sonreí y le di un ti
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