Capítulo 28.
Cole. Ese mismo día.
Dejé a Lily durmiendo dos horas después; no quería hacerlo pero necesitaba hablar con el rey del Este.
Le di un último mordisco y lamí la herida esperando que las endorfinas duraran hasta que regresara y pudiera hacerla mía de nuevo. Nunca me cansaría de ella, era perfecta en todos los sentidos. Y no quería pensar en que quizá nos quedara poco tiempo juntos.
Me dirigí a la oficina a la que había ido más temprano y esperé a que los guardias anunciaran mi presencia.
-Buenas n