Capítulo 49.
—Entonces el idiota dijo “No puedes ser la Luna” ¡Ja!— Dije subida a una mesa mientras les relataba a todos sobre mis horribles últimos días.
—¡Dime que le diste una patada en las bolas! — Dijo un lobo mayor con aspecto de obrero.
—Desgraciadamente no lo pensé. — Dije mirando al techo. — Tal vez deba regresar y hacerlo solo por diversión.
¿Cómo llegamos a este punto? Bueno, por alguna razón algunos guardias nos quisieron detener en cuanto entramos a la taberna. Como Savanah y yo no estábamos de