La voz de la madre de Aitana resonaba por toda la casa, acusando a su esposo de haber sembrado la discordia entre su hija y Lucas.
No, sé esa manera, sin conocer bien la historia, Pamela estaba segura de que había una explicación para todo eso.
Antonio, con el ceño fruncido, intentaba calmarla, negando rotundamente cualquier acusación.
—¡No puedo creer que dudes de mí! Yo jamás le diría Algo a mi hija, sin estar seguro —exclamó, su voz cargada de frustración.
La madre de Aitana, con los ojos