Capítulo 44: La fuerza de una nueva mujer.
Daisy.
-” ¿Estás segura de que quieres hacer esto?”- me preguntó Stefany, mi ayudante, y primera mejor amiga.
No la miré, solamente mantuve mi mirada pensativa, hacia el frente, mirando fijamente a las dos enormes puertas que comenzaban a abrirse. Desde que llegamos, habíamos seguido las indicaciones que nos decían por dónde, los coches que traían a los familiares de los presos, o a sus abogados, debían de pasar, obligatoriamente, para ser inspeccionados, antes de tener que dejarlos en los apa