—¿Y su muerte te sigue… afectando? — Zarek miró la cadena que mantenía en su mano derecha.
—Tanto así, que siento que estoy como ella, muerto — respondió con el nudo en la garganta.
—Pensé que habías mejorado.
—Yo igual, pero todos los días sus recuerdos llegan a mi mente y me hacen recaer en la tristeza y el dolor. No es fácil superar la muerte de la persona que tanto amas, no la perdí a ella únicamente, también a mi hijo — se recostó del sofá.
—¿Cómo va la relación con sus hijos?
—Excelente,