—¡Has vuelto del viaje! — Hazel se levantó de la cama exaspera por el grito de emoción que su amiga dio al verla dormir.
—¿Qué, qué pasó? — preguntó entre el susto que se llevó — ¡Ay, Lizet! — Se volvió a lanzar en la cama — No vuelvas a hacer eso, amiga — cubrió de nuevo su cuerpo con la cobija.
—Es que te extrañe mucho, te enfermaste por una semana y wow, estuviste en donde tus padres recuperándote, sabes, entonces estuve preocupada — Hazel se descubrió el rostro y miró su amiga para luego so