PAPÁ CEO: 25. No volvería a desear a otra mujer
Llegaron riendo y casi empapados.
Rápido él encendió la calefacción y le indicó donde encontraría toallas limpias y secas.
El apartamento era por demás acogedor, con ventanas grandes y decoración bastante hogareña. A Alexia le gustó.
Se secó el cabello mientras la observaba todo con cuidado. Un par de fotografías colgadas llamaron su atención. Era un grupo de chicos. Entornó los ojos al reconocer a dos de ellos.
— ¿Son Nick y tú? — preguntó, asombrada.
Thiago se acercó con una media sonrisa