37. Alguien llama
— No, no… por favor, Tiara, ya no más, te lo suplico.
Nicholas se despertó preocupado a las tres de la madrugada al escuchar que su joven esposa se quejaba a su lado. Tenía una pesadilla, pero lo que le pareció más inquietante fue que ya había escuchado anteriormente que mencionaba el nombre de su cuñada como si le tuviera miedo.
No comprendía. ¿Por qué Calioppe le tendría miedo a su propia cuñada?
No la despertó, pero sí la tranquilizó acariciando sus mejillas y brazos. Después se recostó y