36. Quiero hacerlo a tu manera
Con genuina inocencia, Calioppe le hizo un espacio a su esposo en el lado de la cama.
Nicholas no sabía por qué se encontraba tan nervioso; aunque si era sincero, sí lo sabía, y es que nunca había amanecido en la misma cama con ninguna otra mujer.
Ella sería la primera, y algo en su interior, sabía que sería la única.
Se tumbó en el espacio que ella había dejado. Ninguno de los dos sabía qué decir o hacer, salvo mirarse a los ojos, prendados. Sus respiraciones se encontraban alineadas, lo mis