Mundo de ficçãoIniciar sessão—Yo… —Alba tartamudea.
Su voz tiembla mientras intenta encontrar una excusa, algo que pueda justificar lo que acaba de decir. Pero las miradas la presionan como cuchillas invisibles. Frente a ella, el señor Duffman da un paso adelante.
—Sí, señorita Alba. Usted sabe que manejo toda la prensa del grupo, y no he visto nada resp







