Capítulo 111. Quémalos
—¡Basta! ¡Dame el maldito nombre de una vez! —ruge Benedict con la voz quebrada por la furia.
Sus ojos chispean con un brillo enfermizo mientras lanza sobre el rostro de Alessia los papeles que minutos antes recogió de la cama. Son los exámenes médicos. Los mismos que ella intentó usar a su favor, los mismos que sellan su condena.
—¿A quién pertenecen estos resultados? ¡Habla!
El grito retumba en las paredes de la habitación. Alessia apenas puede sostenerle la mirada. Niega con la cabeza, retor