— Estás bien?— Le pregunté a la chica, ella limpió sus lágrimas y asintió
— Soy Mercy
— Un gusto conocerte Mercy y aunque mi hermano sea un tonto se que va a regar hablar contigo — Ella asintió
Se levantó de aquella pequeña piedra Así que la invité ambas en silencios regresamos a donde estaba la multitud aunque está ya parecía haberse dispersado.
Un par de personas se acercaron a abrazarme y a decirme algo que cuando me di cuenta ya Mercy no estaba.
Luego de despedirme de todos los que pude