—Sí, pero no lo logró. Dijo que me enseñaría lo que era un hombre… No lo dejé. Quería hacerme lo mismo que le hacía a ella —dijo Dakota, rompiendo en llanto.
Alekos la abrazó con fuerza.—Tranquila, —dijo, conteniendo la furia. La ayudó a salir de la tina, la envolvió en toallas y la llevó al dormi