Capítulo 50
Él, por su parte, se duchó con agua helada. Había quedado excitado, desnudo y encerrado. Dakota pagaría por eso.

Tres horas después, Dakota bajó a la merienda. Se encontró con Helena.

—¿De qué te ríes? —preguntó la joven.

Dakota le mostró la llave justo cuando Hipólita entró con los jugos y la
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