Era el día de control de Dakota, así que por fin salió de la casa. Alekos cuidó cada paso que daba.
—Mi consejo es que, por ahora, la señora no viaje —dijo el médico muy serio.
—Muy bien, doctor. Lo veremos en unos días —respondió Alekos estrechando la mano del médico.
—Pensé que querías regre