—Olvidé comentarte, compré los lotes donde se encuentra el viejo granero; ahora somos vecinos —informó Christopher.
Al pensar en el viejo granero, Penélope no pudo evitar sonrojarse. Tomó un sorbo de café.
—¿Y qué piensas hacer con los lotes? —preguntó ella.
—No lo sé, no he pensado en eso —re