La capucha no le permitió ver dónde estaba; de pronto se la sacaron. La camioneta se detuvo, la puerta se abrió y le permitieron bajar.
—Ya sabes lo que pasará si te quedas aquí —le dijo un hombre apuntándole con un arma.
—Sí —dijo, agachó la cabeza y entró al aeropuerto. Se registró; el vuelo s