Dakota siguió a Christopher y tomó asiento frente a él.
—¿Quieres tomar algo? —preguntó Christopher.—Un té, si no es molestia —respondió Dakota.
Christopher pidió el té y se sentó en su silla, mirándola con seriedad.—Te escucho —dijo.
—¿Por qué peleaste con él? —preguntó Dakota.
—Sé que estu