—Está bien. Yo mismo haré la denuncia —dijo Alekos—. No dejaré que se salga con la suya.
—Me alegra. El personal que las atendió declarará en la causa; cuentas con cada uno de ellos.
—Gracias por todo, Patrick. Eres un gran amigo. Como último favor, te pido que mi padre, porque es un luchador y