CAPITULO XXXI

― No puedes alejarte de mi, cuando la infiel es ella ― Mencionó sin soltarla, Angelica solo miraba su brazo ―, Por un error no me puedes sentenciar, cuando ella nisiquiera te amaba ― Afirmó, como si supiera algo más causando intriga en su hija.

― No era cariñosa, pero me amaba… Soy su hija ― Dijo con firmeza, queriendo soltarse ―, Nos estas haciendo daño, si de verdad te importamos entonces me soltaras ― Mencionó con seguridad, donde le hizo caso para acomodarse.

― Tu madre siempre te odio desd
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP