Estiven se dirigió hacia el hospital, su padre era su vida y era él único que podía estar para aquel momento; sabía que se arrepentiría toda la vida si hubiera decidido abandonarlo. Llegó, dónde le dijeron que se encontraba en cuidados intensivos reviviendo del paro pero con su saturación baja con posibilidad de otro infarto o una muerte segura.
― Nunca te he abandonado, debes tenerlo en claro ― Murmuró con los ojos cristalizados, cogiendo su mano ― Me han querido matar por querer amar a una m