Se le llenan los ojos de lágrimas al verlo antes de estrecharlo contra su pecho y darme las gracias.
Luego, lo suelta y me abraza. "Te quiero, Lily".
"Yo también te quiero, Cali", le digo.
Entonces, ella abre la segunda foto que Clint quería regalarle. Es una foto estupenda, pero no estaba seguros de cómo se sentiría, pero Clint insistió. Cuando la abre, se queda un momento mirándola. Miro a Clint, pero está concentrado en Cali.
Veo una lágrima rodar por su cara y la veo intentando traga