Anoche tardé una eternidad en dormirme. Tenía la polla tan dura después de besar a Lily que no podía ponerme cómodo y, con ella tumbada sobre mi pecho, su olor rodeándome y mi incapacidad para hacer nada al respecto, tardé más de una hora en que se me pasara la erección.
Tuvimos una buena sesión de entrenamiento y, después de desayunar, iba a prepararme para ir al colegio cuando de repente Patrick me cita en su despacho.
Toco antes de entrar y sentarme frente a él.
“Buenos días, Clint”.
“Bue