Después de comprobar con Carlos que a todos se les ha asignado un lugar donde alojarse temporalmente, doy una vuelta por la manada para asegurarme de que todos se están instalando y tienen todo lo que necesitan. Cuando veo que todas las habitaciones están llenas y que tienen ropa de cama y de vestir, salgo a recorrer la manada.
Me detengo en todas las casas que se han ofrecido voluntarias para alojar a los recién llegados y compruebo que los nuevos miembros de la manada están instalados y no ha