El vampiro cierra el puño, llevándoselo al corazón en una extraña muestra de dedicación. “Venimos a jurar nuestra lealtad, a mostrar nuestro respeto y compromiso con los Guardianes del Reino. Viviremos según los pactos de los Guardianes. Queríamos que supieran que no tienen nada que temer ni que preocuparse por mi aquelarre”. Cuando termina de hablar, él y su aquelarre se arrodillan e inclinan la cabeza.
Miro a Liam, sin saber qué decir. Parece tan perdido como yo. Doy un paso adelante y siento