Agarro a Aolis de la mano y lo saco de la habitación conmigo, sin que sus ojos dejen de mirar a Lily. Cuando salimos por la puerta, Liam está allí, esperándome. Me giro hacia Aolis. “¿Qué fue eso?”.
Me mira. “No estoy seguro. Podía oír su angustia y su deseo de nacer, pero no encontraba el camino, así que la ayudé”. Se giró mirando de nuevo hacia la sala de partos. “Es la bebé más hermosa que he visto en mi vida”.
Miro a Liam y de nuevo a Aolis. “¿Aolis?”.
“No se preocupen. Sé que es demasi