Mundo ficciónIniciar sesión―Buenos días, Ángela ―la saludó Alec con cordialidad―, ¿cómo se siente?
―Bien, aburrida, confundida.
―¿Confundida?
―Sí, no sé por qué estoy aquí, porque no viene papá o José…
―¿No le importa Gabriel?
La joven miró al escolta con los ojos aguados.
―¿Sabe? He tenido mucho tiempo para pensar y, no sé si eso me ha distorsion







