Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del incómodo trayecto en la camioneta, envuelta en la pestilente manta, y golpeándome por todas partes, cuando el coche se detuvo por fin, me sentí aliviada en cierto modo. Aunque no eran tan ingénua como para no sospechar lo que me aguardaba una vez me hubieran encerrado en la nueva localización, durante unos breves instantes, podría disfrutar de paz.
No es que me encontrara c&oac







