Mundo ficciónIniciar sesiónEstoy corriendo a un ritmo frenético, y a pesar de notar el dolor en los miembros, no quiero relajarme, no siento que deba,ni pueda. Creo que si paro no podré contenerme, y volveré al lugar en el que he abandonado a Emerald suplicando su perdón.
Cuando me ha confesado que aún es virgen no la he creído, luego me he fijado en su expresión asustada, en sus ojos intensamente abiertos ante la visión de mi pene erecto, y he comprendido







