Mundo ficciónIniciar sesiónDanisa miró a Michael inquieta, pensando en lo que acababa de suceder entre ellos en aquel sillón; se había jurado a si misma que no pasarían de amigos, que conversarían y aclararían su extraña situación sin llegar a nada más, pero en cuanto traspasaron la puerta del piso, sintió que no podía contenerse, necesitaba tocarlo, sentirlo, acariciarlo, volver a ser la joven despreocupada que una vez había intimado c







