HENRICO ZATTANI
Parece que el destino quiere jugar con mi cara, haciendo que mi padre y mi ex esposa se alineen justo frente a mí, como en el pasado. Aurora mantiene una mano protectora sobre su estómago, sus ojos azules se agrandan y van de mí a su padre.
Se interpuso entre nosotros, evitando que le devolviera el puñetazo que me lanzó el cabrón traidor.
— Joder, mujer. ¡Fuera de mi camino! Me sobresalto, apretando los puños hasta que mis palmas se vuelven blancas.
— Fuera, voy a acabar con est