Capítulo 84 —Una cita
Narrador:
El portón del tribunal se cerró tras ella con un golpe seco, y Desirée detuvo los pasos al instante. Allí, en una de las bancas del pasillo, sentado con las manos entrelazadas y la mirada fija en el suelo, estaba Cédric.
No se levantó. Ni siquiera al verla. Parecía estar aguardando algo más que su presencia: una señal, una decisión.
—Ve tú —le dijo Desirée en voz baja a Margot, mientras le tendía la carpeta y el bolso —Yo tengo que hablarle.
Margot frunció el ceño