Capítulo 21 —Socia y castigo
Narrador:
El despertador no había sonado. Ni falta hacía.
Desirée ya estaba despierta, sentada al borde de la cama con los pies en el suelo y las manos cerradas sobre las rodillas. No había dormido. O al menos no lo suficiente como para que su cuerpo lo notara. Tenía el rostro cansado, los ojos secos y una sola idea fija atravesándole la cabeza.
Se puso de pie con decisión, cruzó el dormitorio en silencio y tomó el celular del escritorio.
Marcó sin pensarlo.
—¿Margo