Los días pasaban rápidamente, Nacho busca todas más mañanas a Brooke para llevarla a la oficina donde trabaja con Massimo o de vez en cuando para llevarla hasta la mansión Costello.
—Buenos días, Nacho —dijo, Brooke mientras subía al lujoso coche.
—Buenos días Brooke. Preparada para iniciar la semana.
—Sí, por supuesto. —exhaló un suspiro. Aún no me lo creo, es increíble que esté trabajando de nuevo con amassimo y sobre todo que haya vuelto a encontrarte.
—¿Crees en el destino? —preguntó m