Inesperadamente, esa mañana los gemelos entraron a la habitación, encontrando a Brooke durmiendo junto a eu padre. Para los pequeños aquello pareció ser la mejor noticia del mundo, su padre tenía novia y ellos una nueva mamá.
—¡Papá, papá! Tú y Brooke, son novios —exclamó emocionada Mery.
—Sí, mi amor. Brooke es mi novia.
—¿Y será nuestra nueva mamá? —preguntó entusiasmado Max. Massimo miró a Brooke y ella asintió con su cabeza.
—Sí, mi amor. Seré una madre para ustedes. —respondió ella y lo