78. DIARIO
Sor Inés tomó de mis manos las hojas amarillentas del diario y las acomodó a su gusto, para luego iniciar a leer con su voz clara.
… Han llegado ya los muchachos. —Era Don Lorenzo quien escribía.—Constanza llevaba un mes sin hablar con nadie, de pronto al verlos se ha parado y ha comenzado abrazarlos a todos y no para de conversar, tiene a la servidumbre loca de tanto mandarlos hacer diferentes tareas. Ellos parecen estar felices de verla así y no le contradicen en nada. Yo también me he llena