55. MAJESTUOSIDAD
Detenidas frente a la enorme extensión del jardín donde no se divisaba una sola flor. Estábamos, sin embargo, maravilladas con la enorme cantidad de tonos vívidos de verde. Eran desde muy claros hasta muy oscuros pasaban por todas las tonalidades que se pudieran imaginar, nunca imaginé que pudiéramos verlos todos reunidos tan majestuosamente en un solo lugar en completa armonía.
—¡No existe una sola flor! —Volvió a exclamar sor Caridad, realmente sorprendida como lo estábamos todas. — ¡Ni una s