236. ÁNGEL
La comitiva al desembocar en el pueblo, provocamos que fuéramos observados por todos como si nos estuvieran esperando, al parecer era una tradición que acostumbraba a realizar mi abuela y que el pueblo se acostumbró a hacerlo. Fuimos directo hasta la iglesia, dándome cuenta que los personajes que estaban poseídos se quedaban fuera de la misma. Las hermanas, los niños y la Madre Superiora nos introdujimos enseguida en ella, mientras el capitán organizaba a sus soldados por toda la plazoleta