213. COMPLICIDAD
Dijo poniéndose de pie de un salto, guardando los libros que tenía sobre la mesa en un estante y salió rauda conmigo rumbo a primero a la habitación que ocupaba el capitán, la cual nos asombramos de ver que estaba muy en orden y junto a mis vestidos, estaban todos sus uniformes muy bien organizados. Me quedé observándolos un momento y sin saber por qué dije.
—Creo que podría acostumbrarme a mirar tus uniformes al lado de mi ropas.
—¡Ángel! — exclamó la hermana Caridad mirándome sorprendida, p