135. JULIÁN
Nos integramos al juego por un rato, riendo también olvidados de todo. Al final Tomasa se puso de pie ella sola, dejando a todos asombrados con su agilidad. Los chicos se empeñaban en que Aurelio los cargara a todos al mismo tiempo, cosa que hizo, el más pequeño en los hombros sujeto de su cabeza, los otros en los brazos y los pies y salió tambaleándose cómicamente mientras los niños gritaban y reían con gran aspaviento.
Y al sentir la casa llena de energía positiva, ante la inocencia y felic