119. ¿PESADILLA O REALIDAD?
No supe cuando me quedé dormida. Sentía que no tenia más fuerzas para mantenerme leyendo. Al recobrar mi conciencia, la tormenta era aún mayor. ¿Qué pasa con este mal tiempo? ¿No pensará pasar nunca? Me vestí con premura y bajé a la primera planta, después de echar una ojeada al diario de la primera Ángel. Es cuando me percato que me pareció ver más hojas de este tipo que sor Caridad las apartaba y las amarraba con una cinta. Me doy cuenta de que no están en las que subí, iré a revisar de nuevo