Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl primer sonido que Valeria reconoció fue el llanto de su hijo.
No el suyo propio, aunque también había llorado, aunque su cuerpo llevaba horas siendo un campo de batalla que nadie le había pedido autorización para ocupar. Fue ese otro llanto, pequeño y furioso y perfectamente nuevo, el que la ancló al mundo cuando regresó de ese lugar sin forma al que la había llevado la anestesia. Un llanto que no sabía nada todav







